Thursday, September 10, 2009

Realidad torcida

Cada vez es más común ver en los medios informativos que permiten y publican comentarios del público lo tremendamente torcida que está la realidad para las grandes masas. De verdad.

Y no es que yo crea que soy depositario de la verdad absoluta, pero hay verdades de plano obvias, pero hay gentes que de plano las niegan rotundamente, y no admiten pruebas de ningún tipo.

La mentira por sí misma no es una entidad consciente, pero cada vez me resulta más evidente de que alguna entidad consciente (persona o lo que quieran) que promeve la mentira como si ésta fuera un fin por sí misma, ya no como un medio. Cualquier mentira, sobre cualquier tema, aún sin consecencias evidentes. Como aquello de negar el viaje a la Luna. O como aquello de negar la existencia del AH1N1.

Puedo preveer que dentro de no mucho no importará si lo que se dice sea verdad o mentira. Bastará con que sea políticamente correcto. En muchos paises así ha sido desde hace tiempo. Pregúntenle a los cubanos (yo ya lo he hecho). En todo el mundo, ahora mismo, ya hay mentiras que se dan por verdades, y se persigue a quien ose dudarlo públicamente. (Atención aquí: ¿esa persecución no les dice algo? A mí sí.) (Por supuesto no diré de qué mentiras se trata, no soy tan idiota.)